casos
Reflexolgía facial y Parálisis
facial
La Reflexología Facial actúa eficazmente
en diversas patologías. En el campo físico, psicológico
y funcional, generalmente combinando áreas diferentes.
Ejemplo de un caso de una paciente sufriendo
una Parálisis facial Idiopática y su tratamiento
y resultados con la Reflexología Facial.
La PFI, o parálisis de Bell es una entidad nosológica
caracterizada por una parálisis facial unilateral, periférica,
aguda, monosintomática y de etiología desconocida.
La afectación paralítica afecta a la motoneurona
inferior del NF (Nervio Facial). Se desarrolla rápidamente
y no tiene relación con otros procesos patológicos
del resto del organismo. La repercusión clínica
inmediata es una afectación de la mímica facial
por parálisis de los músculos faciales.
El Nervio Facial es el más frecuentemente paralizado de
todos los nervios del organismo. De entre las aproximadamente
90 causas de Parális Facial descriptas, éste tipo,
la PFI, es la más frecuente suponiendo el 75% de los casos.
Se la ha considerado clásicamente como una enfermedad producida
por una patogenia isquémica-compresiva. Hoy, tras multitud
de evidencias al respecto, se ha demostrado que se trata de una
entidad nosológica propia, con signos y síntomas
característicos de una mononeuritis múltiple, de
etiología vírica y patogenia inmunomediada y cuyo
diagnóstico se realiza por la historia clínica y
la exploración física. Si bien estos nuevos conceptos
son aceptados en lo básico, con más o menos transparencia
por todos los autores, siguen siendo dispares en cuanto a la forma
de diagnóstico y tratamiento, permaneciendo aún
sin desvelarse del todo la incógnita de su etiología.
La Medicina basada en la evidencia ha evidenciado la nula eficacia
de los múltiples tratamientos propuestos.
Esto sucede porque la medicina ortodoxa desconoce que hay procesos
y funciones en el cuerpo humano que pueden ser influenciados y
corregidos hasta un grado mayor o menor. La reflexología
facial tiene en su metodología la capacidad de diferenciar
las estructuras y funciones subyacentes afectadas y posee las
herramientas para adentrarse tanto en la sintomatología
como en la causa, no teniendo la más mínima importancia
el conocer la causa, ya que dicho conocimiento no afectaría
al protocolo de tratamiento, el cuál podría verse
si afectado, si hablásemos de tiempo perdido en tratar
de encontrar el motivo de la causa, solo para darle un nombre
a lo que la medicina oriental trata como síntoma.
La paciente, de 42 años de edad se presenta en la consulta
con una PFI (con diagnóstico proveniente de varios médicos
y especialistas). La parálisis tuvo su comienzo cinco años
y medio antes y tuvo su aparición en el séptimo
mes de embarazo.
Hubo ciertos intentos de tratar la disfunción pero sin
grandes resultados a corto plazo.
Muchos de los típicos síntomas de ésta mononeuritis
fueron dando lugar a una funcionalidad con los cuáles la
paciente llevaba una vida normal, pero aún con limitaciones
que ya no respondían a lo que se espera que el tiempo resuelva
en éstos casos.
Se la trata con la metodología usual de la Reflexología
facial y desde la primera sesión la paciente nota cambios
inespecíficos en la musculatura facial, movimientos, sensación
de parestesia en diferentes zonas de la cara, y leves dolores.
También aparece algo que se conoce en la medicina oriental
en el cuál el paciente siente un malestar generalizado
que desaparece en un máximo de 72 horas. Esto se debe a
la reorganización meridiano-hormonal y es un proceso totalmente
deseable y sin ningún tipo de peligros. Es un reajuste
natural del cuerpo para explicarlo de una manera simple.
Luego de seis sesiones, la paciente muestra una corrección
de los movimientos faciales bastante avanzada y una lenta pero
continua progresión de la funcionalidad del Nervio Facial.
Un paciente de 47 años
De edad se presenta en la consulta con una parálisis facial
secundaria a un herpes zoster.
Luego de 7 sesiones comienza a desaparecer la parálisis
aunque el ojo derecho y la comisura derecha de los labios no responden
bien.
Las mismas desaparecen espontáneamente luego de 16 sesiones.
El paciente venía a la consulta 2 veces por semana.
Un paciente de 42 años
De edad dice tener menstruaciones copiosas y muy dolorosas. Sostiene
que ha sido así por más de cinco años.
Se la ve muy ansiosa y centrada en ella misma.
Las menstruaciones venían acompañadas por dolor
agudo en los muslos y con migrañas.
Después de 9 sesiones de Reflexología Facial desaparecen
todos los síntomas nombrados anteriormente y después
de un año y dos meses la paciente sigue bien
Un paciente de 33 años
Acude a la consulta luego de haber probado varias terapias por
un caso de vaginitis (dolor durante el coito) que le impedía
la mayor parte de las veces tener relaciones sexuales. Casada
desde hacía cinco años, la paciente expresa un intenso
deseo de quedar embarazada.
Luego de 3 meses de tratamiento, a intervalos de 1 vez por semana,
la paciente indica que el dolor va desapareciendo gradualmente
hasta ser solo una pequeña molestia.
Siete meses mas tarde nos informa que se encontraba embarazada.